Un nuevo fenómeno natural se presenta en el mundo, esta vez se trata de un tornado que dejó devastado un pueblo al sur de Francia, dejando heridas a unas 39 personas.
Los hechos ocurrieron el pasado lunes por la tarde, en la localidad francesa de Pomas.
El pueblo, que tiene tan solo 1000 habitantes y queda ubicado al suroeste de Francia (muy cerca de la frontera con España), fue golpeado por una tormenta veraniega (nada fuera de lo común en esta parte del país), cuando de la nada un fuerte y violento tornado se creó y destruyó gran parte de esa región.
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Las autoridades locales dan cuenta de las afectaciones humanas y materiales, indicando que el tornado dejó a su paso destrozos en casas y árboles. Unas 39 personas resultaron heridas y de estas 15 tuvieron que recurrir a los servicios médicos de urgencias.
Por otra parte, unas 300 casas tuvieron afectaciones estructurales, así como un castillo de mediados del siglo XVI.
Vecinos de la zona indican que los fuertes vientos destrozaron puertas y ventanas. También generaron daños en fachadas de las viviendas y otro tipo de daños en elementos inmobiliarios.
De hecho, cientos de elementos que tenían los habitantes del pueblo en sus patios como sillas, mesas o carpas salieron volando, dejando ver la magnitud de la velocidad de los vientos.
Estos hechos preocupan a la comunidad por lo peligroso que puede llegar a ser para una persona ser sorprendida por los vientos estando en la calle. Y es que una parte importante del pueblo quedó destruida por el tornado, incluido el colegio, por lo que las actividades escolares tuvieron que ser pospuestas por unos días mientras las autoridades evalúan la gravedad de los hechos.
