En una nueva sesión plenaria del G20 presidida por Estados Unidos, y con la presencia de ministros de finanzas y representantes bancarios de los países miembros, se llevaron a cabo puntos importantes como el de la guerra económica con Irán.
En la reunión representantes del presidente norteamericano Donald Trump intentaron persuadir nuevamente a los diplomáticos europeos a sumarse a la presión económica que Estados Unidos ha ejercido contra Irán en medio de un nuevo intercambio de misiles entre ambos países.
Y es que uno de los principales objetivos de Estados Unidos en medio de esta reunión es el de promover sus políticas internacionales en territorio europeo, de cara al aislamiento de Teherán.
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Sin embargo, lo que más llamó la atención del encuentro fue la presencia del ministro de finanzas ruso Anton Siluanov, quien fuera declarado como persona no grata por la Unión Europea debido a la guerra entre Rusia y Ucrania.
La asistencia de Siluanov en la cumbre fue por invitación expresa del gobierno americano y justificada ante los medios de comunicación por el secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Scott Bessent.
«Vamos a seguir ejerciendo presión, y ya hemos tenido muy buenas conversaciones aquí», indicó Bessent.
Como era de esperarse, el hecho de que un delegado del gobierno ruso estuviera presente en la reunión era motivo de incomodidad entre los diplomáticos europeos.
Aun así, Trump defendió la presencia del ministro ruso: «nos gusta llevarnos bien con todos. Una de las razones por las que soy tan exitoso, es (porque) me llevo bien con todos».
