El panorama geopolítico en Europa ha cambiado considerablemente durante el transcurso del presente año. Los controles migratorios se han endurecido en varios países del continente debido a los recientes acontecimientos que involucran la reciente invasión de marroquís en la ciudad española de Ceuta.
La entrada masiva e irregular de más de 60.000 inmigrantes hacia esa ciudad ha provocado que la Unión Europea ponga a España en un estatus de alerta con respecto a los demás países pertenecientes al Espacio Schengen.
Y es que países como Italia ya han comenzado a aplicar restricciones a viajeros procedentes desde España, para evitar así un flujo migratorio irregular debido a los miles de extranjeros que se encuentran en esa condición.
Por lo tango, agentes migratorios y de policía están haciendo presencia en aeropuertos como el Fiumicino, así como otros puntos aéreos y marítimos, pidiendo documentos a viajeros españoles, de acuerdo con las directrices de su presidenta Giorgia Meloni.
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Actualmente se estima que al aeropuerto de la capital italiana llegan cerca de 55 vuelos procedentes desde España, de ciudades como Málaga, Madrid o Barcelona.
Los agentes de control fronterizo de Italia exigen el pasaporte tanto a nacionales españoles como extracomunitarios, con el finde verificar su identidad y también su país de procedencia.
El gobierno italiano ha tomado la determinación de frenar temporalmente el acuerdo Schengen de permitir que tanto sus ciudadanos como extranjeros puedan circular libremente desde el territorio nacional y hacia fuera del país.
La crisis de Ceuta ha cambiado el panorama europeo debido a la crisis que de por sí ya han venido afrontando los gobiernos europeos.
Por otra parte, para entrar al Espacio Europeo Schengen como extracomunitario (es decir, procedente desde Latinoamérica) será necesario la presentación de un nuevo documento: el permiso ETIAS.
