El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha intensificado sus críticas contra el mandatario ucraniano, Volodímir Zelenski, al considerar que Kiev necesita cambiar de interlocutor para negociar el final de la guerra con Rusia. La nueva ofensiva verbal de Trump coincide con su disposición a reunirse con Vladímir Putin y Xi Jinping en China, en un posible encuentro diplomático que ha generado preocupación en Ucrania ante el riesgo de que se discuta el futuro del país sin su participación.
El lunes 19 de octubre, Trump afirmó ante los periodistas que había llegado el momento de que otra persona negociara en nombre de Ucrania. Sus declaraciones representan un nuevo episodio de tensión entre Washington y Kiev, cuyas diferencias se han agravado por los ataques ucranianos contra instalaciones petroleras rusas, la política estadounidense hacia Moscú y las condiciones para alcanzar un acuerdo de paz.
Trump cuestiona el liderazgo de Zelenski en las negociaciones
Las declaraciones del presidente estadounidense se produjeron después de varios días de enfrentamientos verbales con su homólogo ucraniano. Trump sostiene que la guerra podría haberse resuelto antes si Zelenski hubiera aceptado sus propuestas y considera que el conflicto ha provocado un coste humano y territorial inaceptable.
«Creo que ha llegado el momento de que otra persona negocie en nombre de Ucrania», manifestó Trump ante los periodistas en la Casa Blanca, según las informaciones publicadas por Reuters y otros medios internacionales. El mandatario estadounidense también volvió a cuestionar la capacidad de Zelenski para alcanzar un acuerdo con Rusia.
La disputa no se limita a las diferencias personales entre ambos dirigentes. También refleja un desacuerdo estratégico sobre cómo presionar a Moscú y qué concesiones deberían aceptar las partes para poner fin a la guerra iniciada con la invasión rusa a gran escala de Ucrania en febrero de 2022.
Los ataques ucranianos contra refinerías rusas agravan la crisis
Uno de los principales puntos de fricción es la ofensiva ucraniana contra instalaciones petroleras de Rusia. Trump ha criticado estos ataques porque, a su juicio, contribuyen al encarecimiento de los combustibles y dificultan los esfuerzos diplomáticos para alcanzar un alto el fuego.
El pasado 16 de octubre, Reuters informó de que Trump calificó de vergonzosos los ataques ucranianos contra refinerías rusas, después de que Kiev reanudara las operaciones contra instalaciones energéticas tras el deterioro de los compromisos de alto el fuego.
Zelenski, por su parte, ha defendido el derecho de Ucrania a responder a los bombardeos rusos contra su infraestructura energética. El Gobierno ucraniano ha planteado detener los ataques contra refinerías rusas si Moscú también suspende sus ofensivas contra las instalaciones energéticas de Ucrania.
Este desacuerdo se produce mientras Washington intenta mantener abiertos los canales de negociación con el Kremlin, una estrategia que ha provocado inquietud en Kiev por la posibilidad de que Estados Unidos reduzca la presión sobre Rusia sin obtener garantías suficientes para la seguridad ucraniana.
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Trump abre la puerta a una cumbre con Putin y Xi Jinping
La tensión con Zelenski coincide con la posibilidad de una reunión entre Trump, Putin y el presidente chino, Xi Jinping, en China durante noviembre, coincidiendo con la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), prevista para los días 18 y 19 de ese mes en Shenzhen.
Trump aseguró el lunes que estaría dispuesto a reunirse con ambos dirigentes si eso contribuyera a poner fin a la guerra. No obstante, el encuentro continúa siendo una posibilidad diplomática y no una cumbre trilateral confirmada.
Según la agencia EFE, el presidente estadounidense afirmó que haría lo que estuviera en su mano para terminar el conflicto. Las conversaciones también podrían abordar el control de armas nucleares y la desnuclearización, objetivos que Trump ha mencionado al referirse a su posible encuentro con los dirigentes ruso y chino.
La iniciativa plantea una cuestión especialmente delicada: qué margen tendrían las tres potencias para abordar el conflicto ucraniano sin la presencia del país directamente afectado por la invasión.
Kiev rechaza negociar su futuro sin participación ucraniana
El Gobierno de Ucrania ha expresado su rechazo a un formato de negociación que permita a Washington, Moscú y Pekín discutir el futuro del país sin representación de Kiev.
El ministro de Exteriores ucraniano, Andrí Sibiga, advirtió de que una reunión trilateral sin Ucrania podría alentar a Putin a prolongar la guerra, en lugar de facilitar un acuerdo de paz. La posición de Kiev es que cualquier solución duradera debe contar con la participación ucraniana y respetar su soberanía.
La postura contrasta con las declaraciones de Trump, quien ha manifestado su disposición a reunirse con Putin y Xi incluso si Zelenski no participa. Sin embargo, la celebración de esa reunión y su posible agenda siguen sin estar cerradas.
Por su parte, el Kremlin ha señalado que todavía no existen propuestas sustanciales ni acuerdos concretos sobre la celebración y el contenido de la posible cumbre. China también ha indicado que no dispone de información confirmada sobre el encuentro, según las declaraciones recogidas por Euronews.
Una relación cada vez más deteriorada entre Washington y Kiev
La crisis actual se suma a otros episodios de tensión entre Trump y Zelenski, que mantienen diferencias sobre la estrategia militar, las condiciones de un eventual acuerdo de paz y las relaciones económicas con Rusia.
El 22 de septiembre, ambos presidentes se reunieron en Nueva York durante la Asamblea General de Naciones Unidas. Según el comunicado oficial de la Presidencia de Ucrania, abordaron posibles medidas para reducir la escalada militar, abrir vías diplomáticas y reforzar la defensa ucraniana antes del invierno.
Sin embargo, las declaraciones posteriores de Trump evidencian que las discrepancias siguen abiertas. La posibilidad de modificar el equipo negociador ucraniano, las críticas a las operaciones militares de Kiev y la apertura a un diálogo directo con Moscú podrían complicar todavía más la coordinación entre ambos gobiernos.
Para Ucrania, el principal desafío consiste en evitar que cualquier acuerdo se alcance a costa de su integridad territorial o de sus garantías de seguridad. Para Washington, la prioridad declarada por Trump es terminar la guerra, aunque persisten importantes diferencias sobre las condiciones necesarias para conseguirlo.
Conclusión: ¿puede alcanzarse la paz sin Zelenski?
La última ofensiva verbal de Trump contra Zelenski refleja un deterioro significativo de la relación entre los dos mandatarios y una nueva fase de incertidumbre en los esfuerzos para poner fin a la guerra de Ucrania.
La posibilidad de una reunión entre Trump, Putin y Xi Jinping abre un nuevo escenario diplomático, pero todavía no existe confirmación de que la cumbre vaya a celebrarse ni de que permita alcanzar un acuerdo. La oposición de Kiev a negociar su futuro sin participar directamente constituye uno de los principales obstáculos de esta iniciativa.
Por ahora, la incógnita es si Washington utilizará sus contactos con Moscú y Pekín para impulsar un acuerdo aceptable para Ucrania o si las diferencias con Zelenski terminarán debilitando la coordinación entre ambos países en un momento decisivo del conflicto.
