Por su propia definición, los BRICS son una asociación internacional de carácter económico, político y social, cuyo fin es brindar una alternativa financiera por fuera de las tradicionales instituciones mundiales administradas por occidente y en cabeza de Estados Unidos y el dólar.
De igual forma, también es una jugada geoestratégica para colocar en el panorama internacional a las principales economías emergentes del planeta: Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica. De ahí viene su nombre: BRICS.
A esta unificación inicial fueron incorporados otros países como Egipto, Irán, Etiopía y los Emiratos Árabes Unidos.
Su misión va encaminada a hacer un contrapeso al bloque económico conocido como G7, el cual mantiene la hegemonía mundial al mantener en su nómina a los países más industrializados de occidente.
Publicidad

Los BRICS por otra parte, buscan dar mayor participación y voz al «sur global».
Con el Nuevo Banco de Desarrollo buscan financiar proyectos de desarrollo de países de tercer mundo, como alternativa del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial.
Para las instituciones y países asociados a este bloque económico hay ciertos beneficios que podrían beneficiar proyectos sociales o de infraestructura.
Los créditos económicos para financiar y estimular economías emergentes puede ser llamativo para otros países que se encuentran interesados en unirse.
Y es que cabe destacar que el número de personas que pertenecen a estos países ronda los 3.300 millones (representando un 40% de la población mundial).
Esto podría traducirse de igual forma en un cúmulo significativo de materia prima y recursos naturales.
Sin embargo, hay puntos que no favorecen un común acuerdo entre estos países. Elementos tan básicos como una cohesión social y cultural entre todos estos países podría hacer que los BRICS no sean un grupo tan consolidado como pareciera desde afuera.
Por ejemplo, la histórica disputa entre China e India por sus fronteras o la falta de valores en común de los demás países como sus instituciones financieras, nivel de corrupción o fortaleza de sus gobiernos.
Dentro del mismo bloque coexisten países como Brasil o India (los cuales tienen democracias sólidas) pero al mismo tiempo se encuentran China, Rusia o Irán (regímenes autoritarios que contrastan con las democracias de los primeros países.
Esta situación no se ve tan latente en bloques como la Unión Europea o la OTAN, donde a pesar de tener lenguas o culturas diferentes pueden coexistir por tener principios similares.
