El presidente chino realizará una visita de Estado a Estados Unidos por invitación de Donald Trump. Será el segundo encuentro presencial entre ambos mandatarios este año, después de la visita del presidente estadounidense a Pekín en mayo. La agenda estará marcada por el comercio, la tecnología, la inteligencia artificial, los minerales estratégicos y las tensiones geopolíticas.
Washington/Pekín, 21 de septiembre de 2026. China confirmó oficialmente este lunes que el presidente Xi Jinping realizará una visita de Estado a Estados Unidos entre el 23 y el 25 de septiembre, por invitación del presidente estadounidense, Donald Trump. El anuncio fue realizado por el Ministerio de Asuntos Exteriores chino y posteriormente recogido por la agencia estatal Xinhua. Ministerio de Exteriores de China
La visita tendrá lugar en un momento especialmente relevante para las relaciones entre las dos mayores economías del mundo. Ambos gobiernos mantienen abiertas importantes diferencias en materia comercial, tecnológica y geopolítica, aunque durante los últimos meses también han buscado mantener canales de diálogo para evitar una nueva escalada.
El encuentro entre Xi y Trump está previsto para el 24 de septiembre en la Casa Blanca, según la información publicada por la Administración estadounidense. El presidente Trump recibirá además a Xi y a su esposa, Peng Liyuan, durante una visita de Estado que incluirá una ceremonia oficial y una cena de Estado.
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Segundo encuentro entre Xi y Trump en 2026
La reunión tendrá un significado especial porque será el segundo encuentro presencial entre Xi Jinping y Donald Trump durante este año.
El anterior tuvo lugar en Pekín en mayo, cuando Trump realizó una visita a China. Aquella reunión permitió a ambas partes mantener conversaciones de alto nivel sobre la relación bilateral y avanzar en determinados mecanismos de diálogo, entre ellos cuestiones relacionadas con la inteligencia artificial. La Hora
Ahora será Xi quien viaje a territorio estadounidense.
El Ministerio de Exteriores chino calificó el intercambio de visitas de ambos presidentes en un periodo de seis meses como un acontecimiento de importancia histórica y señaló que los dos dirigentes mantendrán un intercambio profundo sobre cuestiones relacionadas con las relaciones entre China y Estados Unidos, así como sobre asuntos vinculados con la paz y el desarrollo mundial. Gobierno de China
Para Pekín, la diplomacia directa entre los dos presidentes constituye una herramienta para proporcionar orientación estratégica a la relación bilateral.
Uno de los temas centrales de las conversaciones será previsiblemente el comercio.
Estados Unidos y China llevan años enfrentados por los aranceles, las restricciones comerciales y el acceso a determinados mercados. Aunque ambos gobiernos han conseguido establecer mecanismos para reducir parte de las tensiones, todavía existen importantes cuestiones pendientes.
Según Reuters, las conversaciones podrían abordar la continuidad de la tregua comercial y posibles compromisos relacionados con las compras chinas de productos estadounidenses. También están sobre la mesa cuestiones vinculadas a las exportaciones y a determinados bienes estratégicos. Reuters
La relación económica entre Washington y Pekín tiene consecuencias que van mucho más allá de sus fronteras.
China es una de las principales potencias manufactureras del planeta, mientras que Estados Unidos continúa siendo uno de los mayores mercados de consumo. Cualquier cambio significativo en los aranceles o en las condiciones comerciales puede afectar a empresas, cadenas de suministro y mercados internacionales.
Por eso, el resultado de las conversaciones será seguido de cerca por gobiernos y empresas de todo el mundo.
La inteligencia artificial gana protagonismo
Otro de los asuntos que podría ocupar un lugar importante en la agenda es la inteligencia artificial.
Estados Unidos y China mantienen una intensa competencia tecnológica. Washington ha impuesto restricciones a determinadas tecnologías avanzadas y Pekín busca desarrollar sus propias capacidades en sectores considerados estratégicos.
Sin embargo, ambos países también han identificado determinados riesgos relacionados con la inteligencia artificial en los que existe interés por mantener algún tipo de comunicación.
Funcionarios estadounidenses y chinos han discutido la posibilidad de establecer mecanismos para comunicar incidentes graves relacionados con la inteligencia artificial que puedan representar riesgos para la seguridad nacional. AP News
La cuestión es especialmente relevante porque la inteligencia artificial está adquiriendo una importancia creciente en sectores como la economía, la defensa, las comunicaciones, la energía y las infraestructuras críticas.
La cooperación en esta materia, no obstante, se desarrolla en paralelo a una fuerte competencia tecnológica entre las dos potencias.
Minerales estratégicos y tecnología
Otro de los puntos sensibles será el acceso a minerales y materias primas estratégicas, especialmente aquellas necesarias para industrias tecnológicas y manufactureras.
China ocupa una posición central en numerosas cadenas internacionales relacionadas con minerales críticos y tierras raras. Estados Unidos, por su parte, busca reducir determinadas vulnerabilidades de sus cadenas de suministro.
De acuerdo con los análisis previos a la reunión, Washington pretende obtener mayores garantías sobre el suministro de determinados minerales, mientras Pekín busca aliviar algunas de las restricciones estadounidenses relacionadas con la tecnología. Axios
Esto convierte la cuestión tecnológica en uno de los principales puntos de negociación entre ambos gobiernos.
Taiwán y otros conflictos internacionales
La reunión también se producirá en un contexto marcado por diferentes conflictos y crisis internacionales.
La situación de Taiwán continúa siendo uno de los principales puntos de fricción estratégica entre Washington y Pekín. China considera Taiwán parte de su territorio, mientras Estados Unidos mantiene una relación de apoyo con la isla y una política destinada a preservar su capacidad de defensa.
A ello se suman las tensiones en Oriente Medio y la guerra de Ucrania, cuestiones que también podrían aparecer en las conversaciones entre los dos mandatarios.
No está claro, sin embargo, hasta qué punto estos asuntos producirán acuerdos concretos. Las diferencias estratégicas entre China y Estados Unidos siguen siendo profundas.
Una visita con gran repercusión internacional
La importancia de la visita no se limita a las relaciones bilaterales.
Estados Unidos y China tienen un enorme peso en la economía mundial. Sus decisiones afectan al comercio internacional, las cadenas de suministro, la tecnología, los mercados financieros y la política internacional.
Precisamente por eso, cualquier señal de acercamiento entre Xi y Trump puede ser observada con atención por los mercados y por otros gobiernos.
Este lunes, por ejemplo, el yuan alcanzó su nivel más alto frente al dólar en más de tres años, en un contexto en el que las autoridades monetarias chinas modificaron su política cambiaria antes de la cumbre. Reuters relacionó este movimiento con los esfuerzos por crear un entorno estable antes del encuentro entre los dos líderes. Reuters
No obstante, los analistas citados por Reuters advierten de que este movimiento no necesariamente implica un cambio permanente en la tendencia de la moneda china.
Una visita que llega después de años de tensiones
La visita de Xi también tiene una dimensión simbólica.
Según la Casa Blanca, será la primera visita de Estado de Xi Jinping a Washington en más de una década. La última visita de este tipo tuvo lugar en 2015. The White House
Desde entonces, las relaciones entre las dos potencias han atravesado numerosos episodios de tensión: disputas comerciales, restricciones tecnológicas, diferencias sobre Taiwán, acusaciones relacionadas con seguridad nacional y una creciente competencia por la influencia internacional.
El hecho de que ambos presidentes mantengan encuentros presenciales frecuentes durante 2026 representa, por tanto, un canal de comunicación de alto nivel en una relación que continúa siendo compleja.
Tres días que pueden marcar la relación entre Washington y Pekín
Xi Jinping llegará a Estados Unidos el 23 de septiembre y permanecerá en el país hasta el día 25. El 24 tendrá lugar la jornada central de la visita, con la ceremonia oficial en la Casa Blanca y las conversaciones entre ambos presidentes. The White House
China ha expresado su disposición a trabajar con Estados Unidos para fortalecer el diálogo y la cooperación, gestionar las diferencias y mantener una relación que Pekín define como de “estabilidad estratégica constructiva”. Gobierno de China
La gran incógnita será hasta dónde podrán llegar ambos gobiernos.
La cumbre no eliminará las profundas diferencias existentes entre China y Estados Unidos, pero sí puede determinar cómo las dos potencias gestionarán esas diferencias durante los próximos meses.
En un escenario internacional marcado por conflictos, competencia tecnológica y transformaciones económicas, la reunión entre Xi Jinping y Donald Trump será uno de los acontecimientos diplomáticos más observados de esta semana.
El mundo estará atento a Washington entre el 23 y el 25 de septiembre: dos presidentes, dos superpotencias y una relación que puede tener consecuencias mucho más allá de sus propias fronteras.
